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Queridas familias,

el día 27 de agosto se hizo la última transferencia a la familia de Saray Li por valor de 3.245 euros. Con este último envio se cierra la recepción de donativos.

Muchas gracias por vuestra generosidad!!

Un beso,

Nina

 

 

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Mucho se habla de las redes sociales y su poder. De los cambios que ha traído a la sociedad, de lo que las empresas pueden conseguir a través de estas plataformas, de los peligros que puede conllevar su uso entre los más jóvenes, de cómo sirven este tipo de herramientas para provocar y organizar revueltas sociales…

Pero para mí hay una que destaca sobre todas las demás y de la que quiero hablar: la posibilidad que ofrecen estos medios para dar difusión y unir a las personas en favor de iniciativas sociales.

Estos días, en que tanto se habla sobre el uso de estas herramientas para fomentar las acciones de protesta y los disturbios en Londres, en otra parte de Europa estamos utilizando los mismos medios para dar a conocer y buscar la solidaridad hacia Saray Li, una pequeña luchadora canaria que, con sólo siete años, ha sufrido ya más de lo necesario y que se agarra a la vida como nadie.

Hemos iniciado una revuelta social en internet para apoyarla, mostrar nuestra solidaridad e intentar conseguir apoyo económico para que Saray Li pueda tener la oportunidad de recibir nuevos tratamientos médicos que le ayuden a sobrevivir a una grave enfermedad. Una revuelta delante de las pantallas, a golpe de ratón; una revuelta llena de amor, cariño y buenos deseos, todo a través de las plataformas de social media y bañado de mensajes en Facebook y tweets.

En torno a este objetivo, somos muchos, los que desde todas las partes del estado y ya también desde diferentes países, hemos formado una gran marea humana en internet, apoyando públicamente a Saray Li y buscando la solidaridad de la buena gente que hay por el mundo.
Y lo estamos consiguiendo con las pequeñas aportaciones personales de cada uno. El que sabe escribir, redacta; el que sabe de internet y redes sociales, lo organiza y lo menea; el que puede da su apoyo en Facebook o Twitter; el que sabe idiomas, lo traduce para poder difundirlo mejor; el que sabe rezar, ora en público; el que quiere dar testimonio, escribe un comentario; el que busca apoyos, lo mueve entre sus contactos … y así miles de pequeños gestos que están haciendo que este objetivo común se convierta en una realidad.

La mayoría de nosotros ni siquiera nos conocemos en persona. Y muchos, mantenemos relación entre nosotros solamente a través de internet. Otros, pese a no saber ni quiénes éramos, han conocido el caso en Facebook o en Twitter y no han dudado en retweetear un mensaje o escribir un mensaje en el muro del grupo que hemos abierto en Facebook. Todos unidos.

Este es el aspecto humano, solidario y positivo de las redes sociales. Ésto es usar las nuevas tecnologías y medios para darles más peso, si cabe, a los valores humanos. Yo lo tengo claro.

Los que nos dedicamos a este trabajo a nivel profesional, estamos acostumbrados a que nos digan que las redes sociales son una pérdida de tiempo, que somos cuatro chalados que nos dedicamos a lanzar mensajes en Facebook y Twitter y a hacer vídeos para YouTube…

Pero esto es mucho más.
Es la representación más clara de que internet sirve para mucho más. Miles de personas anónimas, desconocidas y de muy diferente condición, pero que hemos emprendido un mismo camino, lleno de pequeños gestos. Que estamos colaborando juntos, sin importar de dónde somos, a qué nos dedicamos, o qué pensamos cada uno.

Entre todos hemos conseguido dar ejemplo de solidaridad, de amor, de cariño, de esperanza, de colaboración, de optimismo y de tantas cosas más, que estoy segura de que esto no va a terminar aquí.

Que no me vuelva a decir nadie que las redes sociales son una pérdida de tiempo. Porque al primero que lo haga, le contaré el caso de la iniciativa de apoyo a Saray Li, nuestra princesa del viento, que sólo vía internet ha conseguido más que lo que se hubiera logrado batallando entre elegantes despachos.

¿Sabéis lo que os digo? ¡Que gracias a las redes sociales!